jueves, 6 de mayo de 2010

UNA SIMPLE MIRADA

Me miras a los ojos
y veo dentro de ti,
ese brillo que no había antes
dice mucho de tí.


Tus ojos,
ellos me son fieles,
nunca me fallan,
siempre me revelan lo que sientes,
aunque tu no lo aceptes;
cada vez que me miras así,
me pierdo en la profundidad de tu mirada,
apenas y recuerdo que decir.


No sé si tu pones atención a mis ojos,
si es así, no puedo imaginar que te dicen al verlos,
tal vez ellos son los que entienden de verdad,
lo que se oculta bajo su luz tenue.


Mírame, no me dejes,
que sólo tu puedes,
matarme y salvarme a la vez.


Dedícame esa mirada,
alarmante y calmante otra vez;
dirije tu cálida mirada de luz centellante
hacia la mía vacilante,
y ve en ella todo lo que tengo que decirte,
si no lo vez ahora,
puede que nunca te des cuenta,
de que mi paisaje eterno sufre
de un eclipse en el que, el Sol
es opacado por la Luna,
que a pesar de no ser brillante
como él, sabe como dejar su presencia en mi mente;
tanto que ahora el Sol,
pierde su luz, para transmitirla
a esa centellante Luna,
la escencia divina de tu ser.

...

EL MAR

La marea baja,
es aquella que permanece en calma;
una tragua entre mar y viento,todo queda en silencio.
El mar es solamente agua,
y el viento no mas que brisa,
así se presenta 
la calma después de la tormenta, 
pero nadie sabrá
si el Sol vendrá ,
o la tormenta regresará.

La brisa se detiene
y la marea va y viene,
a lo largo del océano profundo
de este lugar desolado;
salir de este lugar temo
desconozco lo que mas allá esté:
la luz se concentra al este
y no niego que me atrae,
pero quiero seguir en el valle,
en el valle de eternas tinieblas,
donde mi lucero de esperanzas eternas
ilumina mi suplicio,
no entiendo.
La luz es mejor que lo oscuro,
el bienestar mejor que el sufrimiento,
pero mi futuro está en el suplicio de tu trato.